No dar ni recibir, sin escribir.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
Lo tragado es lo seguro.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Mal ajeno es ruin consuelo.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
El miedo guarda la viña.
El que tiene buba, ése la estruja.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
A poco pan, tomar primero.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Al que no quiera taza, taza y media.
En Febrero busca la sombra el perro.
El que guarda siempre encuentra.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Maestro de atar escobas.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
Si un problema tiene solución, no hace falta preocuparse. Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
Es de bien nacido ser agradecido