Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Mal reposa la vida dudosa.
La mano perezosa, pobre es.
Todo en exceso hace daño.
Pobreza, víspera de vileza.
Querer es poder.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Es mejor precaver que tener que remediar.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Al mayor peligro, el mayor auxilio.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
Mal caso para un médico cuando el médico del paciente tiene la gota.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Nadie sabe lo que tiene, si tiene quien lo mantiene.
A veces vivimos nuestra vida sintiéndonos encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave.
Amistad por interés, no dura porque no lo es.
No hay cosa más pesada que una deuda recordada.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
Ladra de noche para economizar perro.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Papel, testigo fiel.
Es preferible sufrir un agravio que causarlo.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Quien mal padece, mal parece.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Buena es la costumbre en el bien.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
La bondad, quien la tiene la da.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Favorecer, es por norma perder.
Emborrachar la perdíz
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Las penas, o acaban, o se acaban.