Rey determinado no ha menester consejo.
Ama a quien te ama, responde al que ama.
La labranza no tiene acabanza.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Cuando se escapó el consejo, vino el consejo.
Cosa muy querida, presto perdida.
La experiencia no se fía de la apariencia.
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
A este son, comen los del ron, ron.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Los hipócritas suelen engañarse más a si mismos que a los demás.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Fue la negra al baño y tuvo que contar para todo el año.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Más difícil que abrir una tienda para comerciar es mantenerla abierta.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
Ya la esperanza perdida, ¿qué queda que perder en esta vida?.
Es ley la que quiere el rey.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
La ocasión llega, llama y no espera.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Al perro y al niño donde le den cariño.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Ser pobre como si hubiera sido lavado.
Mujer pecosa, mujer candela.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
Habló de putas "La Tacones".
Ahora adulador, mañana traidor.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
Amar y saber, todo no puede ser.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Aquí hay gato encerrado.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.