El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
El día que te casas, o te curas o te matas.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Pan y navaja poco alimento es para el que trabaja.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Lo dicho, dicho está.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
Meterse en la boca del lobo.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
No da un tajo ni en defensa propia.
La mala cama hace la noche larga.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
El que más hace, es el que menos merece.
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
Marido rico y necio no tiene precio.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
Al son que te tañan, a ése baila.
No comer por haber comido, es bienvenido.
Que aprovecha bien ganar, ¿para mal gastar?
El primer paso es el que cuesta.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Vivir es morir lentamente.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Es como tener un tío en Alcalá, que ni tienes tío, ni tienes na.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Ya la esperanza perdida, ¿qué queda que perder en esta vida?.
Tenés cola que te machuquen.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
A donde va encuentra un problema
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
El bien se vende por onzas y el mal por arrobas.
Cada necio quiere dar su consejo.
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
Cuidado, que el diablo es puerco.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
El malo siempre piensa engaño.
Las obras, con las sobras.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
A mono viejo no se le hace morisqueta.