No hay don sin din.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Quien da el consejo, da el tostón.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
No hay borracho que coma lumbre.
A cada cosa le llega su tiempo.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Donde hay caridad, hay paz.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
El diablo está en los detalles.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Su ladrido es peor que un mordisco
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
A bestia loca, recuero modorro.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Manda, manda, Pedro y anda.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
Hasta que el cuerpo aguante.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Es como tener un tío en Alcalá, que ni tienes tío, ni tienes na.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
A los cuarenta de edad, fácil viene la enfermedad.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Es puerco de la misma manada.
A tal amo tal criado.
Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
Más vale estar pelada que amortajada.
Gracias que hacen pero no la ven.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
Mala señal de amor, huir y volver la cara.