Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
No hay mayor dificultad que la poca voluntad.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
La compañía en la miseria hace a ésta más
Quién dijo pereza, dijo pobreza.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
El vicio es más peligroso cuando se pone la vestimenta de la virtud.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Cuando borrachos hay, madre falta.
La ausencia causa olvido.
Pedir más es avaricia.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Enójate pero no pegues.
Salir junto con pegado.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Ni muy tenido ni generoso, que todo extremo es vicioso.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Debo, no niego; pago, no tengo.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Con bondad se adquiere autoridad.
Reducimos nuestras necesidades haciendo menores nuestro deseos.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Vale más tener que no desear.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
Mujer precavida vale por dos.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
A la virtud, menester hace espaldas.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Para todo perdido, algo agarrado.
El dinero ayuda a sopotar la pobreza.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.