El abismo lleva al abismo
La envidia es una mala consejera.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
A falta de pan, buenas son tortas.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
Bien o mal, junta caudal.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
La obligación es primero que la devoción.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
El Juez, derecho como la viga del techo.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
A grandes penas, pañuelos gigantes.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Antes de que acabes, no te alabes.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
El malo come pechugas y el bueno come lechugas.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
Hay quien no ve su camino.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Mujer pecosa, mujer candela.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Al loco y al aire, darles calle.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
El que algo debe, no reposa como quiere.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
La verguenza es último que se piedre.
Un mal pequeño es un gran bien.
Harto da quien da lo que tiene.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
Dios manda la carne y el diablo a los cocineros.
Ser bueno lo manda Dios, y aparentarlo es mejor.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
De tal palo tal astilla.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Cada cual es hijo de sus obras.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Un mal con un bien se apaga.