La Justicia entra por casa.
Bailando con la más fea
¿Hambre tienes y pides limosna?. No te creo, que eres gorda.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Después del gusto, que venga el susto.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Esta bien; pero podría estar mejor.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
La religión cala siempre en los estratos pobres
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
La abundancia hace infelices a los ricos.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Si digo que la yegua es parda, es porque tengo los pelos en las manos.
En amores, los que huyen son vencedores.
Quien mete la mano, lo pica el gusano.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
Enero las quita el sebo, Febrero las descoyunta, ellas mueren en Abril, y Mayo lleva la culpa.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
Una obra acabada, otra empezada.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
Con el mismo cuero las correas.
El ladrón no roba jamás una campana.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Jugar la vida al tablero.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé!
No hay más mala gente que hombres y mujeres.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
El interés tiene patas.
Parece barril sin fondo.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Dar gusto da gusto.
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.