Cada gitano que se coma sus mierdas.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Están cortados por la misma tijera.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Ancho de espaldas y estrecho de culo, maricón seguro.
Cuando el Diablo envejeció, a santero se metió.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Estoy en un callejón sin salida.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
Mata al tigre y le tiene miedo al cuero.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Si tiene remedio,¿ por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
La mentira es animal de quinta vida.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
Hermano mayor padre menor.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Mejor solo que mal acompañao.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.
Fuego sin humo puede haber; pero humo sin fuego no puede ser.
Piedra movediza no cría moho.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
Plata de cura, ni luce ni dura.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.
La buena hija dos veces viene a casa.
Nadie nace enseñado.
Año bisiesto, año siniestro.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Es más feo que carro visto por debajo.
Te están dando Atol con el dedo.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
El humo al suelo, agua en el cielo.
No hay boda sin tornaboda.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
Por ir mirando a la luna, me caí en la laguna.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
El poder no es dicha plena, porque, a veces, envenena.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.