Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
A cada cajón, su aldabón.
Cuando las arañas unen sus telas pueden matar a un león.
Lo que hoy parece, mañana perece.
El que más chifle, capador.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Jinca la yegua.
El que la hace riendo, la paga llorando.
El que huye, obedece.
Nada contra la corriente.
Haz lo que creas que está bien.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
La apariencia hermosa y por dentro es otra cosa.
A buen capellán, mejor sacristán.
Dios da, nunca vende.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
A medida del santo son las cortinas.
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
De cualquier nube sale un chubasco.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Negocios de puercos, puerco negocio.
Cual es el rey, tal es la ley.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Caballo de andadura poco dura.
La ventura es paño que poco dura.
Variante: Vale más rodear, que mal pasear.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
A tal amo tal criado.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Incluso sin poder gatear quieres correr.
Arte para lograr es el dulce hablar.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Es más hábil funcionario, quien más ordeña al erario.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
Cochino matado, invierno solucionado.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.