Nada tiene al que nada le basta.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
Ajo hervido, ajo perdido.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
Una manzana roja invita piedras.
Matar dos pájaros de un tiro.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Quien se quemare, que sople.
Para San Antón, gallinita pon.
Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
Antes de hablar, pensar.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
A palabra necias, oídos sordos.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Más querría servir que recibir.
No comas ansias.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Ante la duda, la más madura.
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
Lo imposible, en vano se pide.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Obra de portal, dura poco y parece mal.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
En viniendo el perdigón pierde la trucha sazón.
Dame gordura, darte he hermosura.
Mucho preito hace mendigo.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
No es mal sastre el que conoce el paño.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
Meter aguja y sacar reja.
A buen comedor, quitárselo de delante.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Madre y teja, no pierde por vieja.
El hambre es una fea bestia
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Fácil cosa es pensar y difícil lo pensado dejar.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.