Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
Hierba segada, buen sol espera.
La fe mueve montañas.
Si no lloras, Sino sufres, si no te desgarras... no es amor o ¿tienes otra opción?
Señores lo dan y siervos lo lloran.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Como la espada, así la vaina.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Los celos ciegan la razón.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Comida que escasea, bien se saborea.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
El amor es como la sombra: sobre la montaña, es inútil buscarla; en el agua, no teme la humedad; en el fuego, no tiene miedo de quemarse.
Cónyuge que tiene celos, encuentra en la cama pelos.
No eches toda la carne al asador.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Machacando y más machacando se hace el gazpacho.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
A largos días, largos trabajos.
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
A gallo viejo gallina joven.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
Habiendo amor, habrá una olla, con agua, sal y cebolla.
Si falta la comida, torcida va la vida.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
El que mucho abarca, poco acaba.
La mujer en el hogar es reina a la que hay que amar.
Hay que dar para recibir.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Una manzana roja invita piedras.
Nada tiene al que nada le basta.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.