A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
Es pan comido.
Mas mata la duda que el desengaño.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Carga que con gusto se lleva, no pesa.
Mujer mayor, es la mejor.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Vino sacado hay que gastarlo.
Quien aprisa asa, quemado come.
La carne en calceta que la coma quien la meta.
Quien siempre adula se quema las mangas
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
No conviertas en amigo al que has vencido
Más corre un galgo que un podenco.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
A chico caudal, mala ganancia.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
Tiene más vida que un gato.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Una alegría esparce cien pesares.
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
A picada de mosca, pieza de sabana.
Jodido pero contento.
Bien casada, o bien quedada.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
No hay dicha, sino diligencia.
Visitas, pocas y corticas.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Por San Andrés, el mosto, vino es.
El más grande placer de la vida es hacer algo que los demás dicen que no se puede hacer.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
El mundo es de la gente activa
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Ojo al Cristo que es de plata.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
En arca abierta, el justo peca.