A creer se va a la iglesia.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.
Cabeza grande, talento chico.
Si estás enamorado, te basta con oler una rosa, si eres un grosero, entras y destruyes el jardín
Buenas palabras, cantar de cigarras.
La vida pende de un hilo.
Buena gana de comer, rica salsa es.
Hacienda de pluma, poco dura.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Juego de manos, rompedero de ano.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
Amores añejos acaban con los pellejos.
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
Por la boca muere el pez y el piloto por los pies.
Al loco y al toro, dale corro.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
El amor está oculto como el fuego en la piedra.
La verdad es de un solo color
La gota que derramó el vaso de agua.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Qué inflama rápidamente,se extingue pronto.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Voz del pueblo, voz de Dios.
En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Más perdido que perro en misa.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
De lo perdido, lo que aparezca.