Palos con gusto no duelen.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
A chica boca, chica sopa.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
Pasito a pasito, se va muy lejitos.
El pecado te acusa.
Llenarle la cuenca a alguien.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
Pa'trás como las del marrano.
De petaca ajena, la mano se llena.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Antes es la obligación que la devoción.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
La religión está en el corazón, La religión es la poesía del corazón
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
La vida es un misterio, desvelalo.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
La ambición mató al ratón.
En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.
En la variedad está el gusto.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Escatimar y dar a putas.
El amor es una ratonera; entra el ratón, cuando quiere, pero no saldrá cuando quiera.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Amar a todos, confiar en nadie.
Ojo al parche.
El mucho joder empreña.
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
Todo mi gozo en un pozo.
Hacer de necesidad virtud.
Estar como las putas en cuaresma.
A fullería, cordobesías.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.