La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Cuando llueve de tramontana, llueve con gana.
A la mujer le has de dar, por delante y por detrás.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
Es más feliz el que regala que el que recibe.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Cuando el río suena es porque piedras trae
Hombre ocioso, hombre peligroso.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
A refajo verde, ribete encarnado.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
La amistad es como la piel seca de la banana: si se tira de ella se rompe, si se hace lo contrario las fibras se separan
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
La mayor conquista en el carácter de un guerrero es su propio temple.
Pájaro que comió, pájaro que voló.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Si la casa se quema, calentémonos en ella.
La barca por sí sola va derecha hacia el arco al legar al puente.
El que fua a Sevilla perdió su silla.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
¿Tú liebre, y vas a cazar?.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
A flores nuevas, afeite perdido.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
La libertad es un lujo que no todos se pueden permitir
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
El que nace capacho, muere serón.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Quien no sabe dar sabe recibir
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Esta vida es un camote y el que no la goza es un chayote.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
A todo hay remedio sino a la muerte.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.