No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Las cruces son las escaleras al cielo.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
A quien le picó Macagua, bejuco le para el pelo.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
No solo hay que ser bueno sino demostrarlo.
Iba en su yegua y preguntaba por ella.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
En Abril sale la espiga del cascabil.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
No me castigues con el látigo de tu desprecio.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
Lo que no está prohibido está permitido.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Codicia mala a Dios no engaña.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
El francés no es de natura si no prende al que se asegura.
La justicia de Don Benito, que ahorcaba al hombre y después investigaba el delito.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Quien baila, de boda en boda se anda.
Candelaria: ¡Permanece dentro, el Invierno está afuera!
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Todo en exceso hace daño.
Jinca la yegua.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
Pocos llevan al santo y muchos lo arrastran.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
¡Qué grande será la madre, que hasta Dios quiso tener una!.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
Nunca te apures para que dures.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Conozco al viajero, por las maletas.
El tiempo es un gran maestro y pone en su lugar muchas cosas
El que no chilla, no mama.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.