Más vale un hoy que diez mañanas.
Siempre hay un roto para un descosido.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Zun de noche, se sube a un coche
La pintura y la pelea desde lejos me la otea.
Ama como el lobo ama a la oveja
El amor es de hermano y no de señor.
Anda con tiento cuando tengas de cara el viento.
Un gramo de discrección vale por un kilo de ingenio.
Dinero de canto, se va rodando.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Como el apóstol 13, come y desaparece.
Al asno no pidas lana.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
Regala a la gata y te saltará a la cara.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Una respuesta amable mitiga la ira.
No tengan miedo que yo estoy temblando.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Ha de salir la corneja al soto.
El tiempo es el mejor consejero
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
De cuentos suele irse a chismes.
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
Cazador absoluto, buenas piernas y pocos cartuchos.
La mano perezosa, pobre es.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Vale más el que sabe más.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
No te esfuerces por obtener un exceso, cuando tienes cubiertas las necesidades.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
Cada pájaro lance su canto.
No hay año sin desengaño.
Para pan y pescado, chocho parado.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Enchufa el ASKAR. (Radio de principios de los 60, para enterarse, más o menos de lo que pasa por el planeta).