Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Ni es carne, ni es pecado.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
No ofende quien quiere sino quien puede.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
La que fácil llega, fácil se va.
Hace más el que quiere que el que puede.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Mal se juzga al caballo desde la silla
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Para hacerse especialista, hay que quemarse la vista.
Con buen queso y mejor vino, más corto se hace el camino.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
A donde las dan, allí las toman.
Cuando hay para carne, es vigilia.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Chocolate que no tiñe, claro está
La modestia es patrimonio de los pendejos.
El primer paso es el que cuesta.
Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
Estás entre la espada y la pared.
Para comer y cagar, solo hace falta empezar.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Irse con la soga entre los cachos.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Nunca falta un roto para un descosido.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
El que fue cocinero antes que fraile, lo que pasa en la cocina bien lo sabe.
Buey hermoso, no es para trabajo.
La apariencia hermosa y por dentro es otra cosa.
La labranza no tiene acabanza.
Llevar bien puestos los calzones.
No lo hurta, lo hereda.
A carne de lobo, hambre de can.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
La muerte es puerta de la vida.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
Ciento que hice, a todos satisface; pero una que erré, y todas las cagué.
Quien mete la mano, lo pica el gusano.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
De solo aire no vive nadie.
Con pelito... no hay delito.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.