La que fácil llega, fácil se va.
Hace más el que quiere que el que puede.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Con buen queso y mejor vino, más corto se hace el camino.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Para hacerse especialista, hay que quemarse la vista.
Mal se juzga al caballo desde la silla
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Para comer y cagar, solo hace falta empezar.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Estás entre la espada y la pared.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
El primer paso es el que cuesta.
A donde las dan, allí las toman.
Cuando hay para carne, es vigilia.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Nunca falta un roto para un descosido.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Chocolate que no tiñe, claro está
Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Irse con la soga entre los cachos.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
A carne de lobo, hambre de can.
El que fue cocinero antes que fraile, lo que pasa en la cocina bien lo sabe.
Buey hermoso, no es para trabajo.
La apariencia hermosa y por dentro es otra cosa.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
No lo hurta, lo hereda.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
La muerte es puerta de la vida.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
De solo aire no vive nadie.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
Quien mete la mano, lo pica el gusano.
Ciento que hice, a todos satisface; pero una que erré, y todas las cagué.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
La labranza no tiene acabanza.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Llevar bien puestos los calzones.
Siempre hay un roto para un descosido.