¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
El que nada tiene, nada vale.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Donde manda el amo se ata la burra.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Hombre casado, burro domado.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Algo debe de querer quien te hace fiestas que no te suele hacer.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
El buey no es de donde nace, sino de donde pace.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Donde hay carne, hay hermosura.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
A ese andar, llévalos mi baca.
A buen juez, mejor pastor.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Todo tiempo pasado fue mejor.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
En caso de duda, la más tetuda.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Flaco hombre, mucho come.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
La vida es así, y el día es hoy.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Hombre avisado, medio salvado
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
El buey pace donde yace.
No gastes pólvora en gallinazos.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
El éxito es la realización progresiva de un sueño.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
La mujer en la cocina es una mina.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.