Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Mal haya carbón de haya.
Ítem de lista viñeteada
A confite de monja pan de azúcar.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Febrero el corto, el pan de todos.
Es más confiable la más pálida tinta que la más brillante memoria.
Saber es poder.
Pascua pasada, el martes a casa.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
Casa compuesta, caja en la puerta.
La sugestión obra.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Salir junto con pegado.
El hilo se revienta por lo más delgado.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Pa' todo hay fetiche.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Dar una de cal y otra de arena.
El nuevo paga novicial.
Hacerle a uno la pascua.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
De dientes pa'fuera.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Pájaro que comió, pájaro que voló.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Ningún pescador de caña ni molinero de viento, necesita un escribano para hacer testamento.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
A candil muerto, todo es prieto.
Aquí, lo único que importa es el cash.
Las obras, con las sobras.
Mano de hierro en guante de seda.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
Al pez, una vez.
Escritura es buena memoria.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.