Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
Para baina de oro, cuchillo de plomo.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
La ventura es paño que poco dura.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Échale guindas al pavo.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Puerco que no grita cuchillo con el.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
A ave de paso, cañazo.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Cada palo que aguante su vela.
Sacar los trapos al sol.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
Allega, allegador, para buen derramador.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Tarde piaste pajarito.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
A pan duro, diente agudo.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Pequeñas astillas el fuego encienden y los grandes maderos lo sostienen.
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
A cada paje, su ropaje.
La vida pende de un hilo.
El que tiene capa, escapa.
Pan y vino y carne, a secas.
Más partido que galleta en bolsillo de borracho.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Haber muchos cocos por pelar.
Pocas palabra y muchos hechos.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Paga adelantada, paga viciada.
Remendar y dar a putas.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
Más claro, agua.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
Cuando escribas alguna carta, leéla despacio antes de enviarla.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Hacer una montaña de un grano de arena.
De padres asientos, hijos taburetes.
Aguadito para que rinda y saladito para que alcance.