Arte para lograr es el dulce hablar.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Mal mascado y bien remojado.
Yo que callo, piedras apaño.
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Plata de cura, ni luce ni dura.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Yeso y cal, cubre mucho mal.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Calle mojada, caja cerrada.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
Gasta más el pobre en hilo, que el rico en tela.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
Es cualquier baba de perico.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
Cada uno con su humo.
Le dieron como a violín prestado.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
La pelota es redonda y viene en caja cuadra.
Para mi cualquier petate es colchon.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
Como la espada, así la vaina.
Para pan y pescado, chocho parado.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Pensando en pajarito preña'o
A confesión de parte relevo de prueba.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Abierto el saco, todos meten la mano.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Una buena capa todo lo tapa.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
De lo perdido, lo que aparezca.
Ese es carne de presidio.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.