Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
El mal penetra como una aguja y luego es como un roble.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
El que rompe, paga.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Un viaje de diez mil kilómetros empieza por un solo paso.
Quien boca tiene a Roma va.
Si vives de fiado, vives señalado.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
Cuando hay orden, hay muy poco que hacer.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
De pies a cabeza.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
A gana de comer, no hay mal pan.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
Cambios de tiempo, conversación de estúpidos
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
Si quieres aprender a orar, entra en la mar.
De un peligro, con otro me libro.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
Un hombre puede valer cientos y cientos pueden no valer un hombre.
Un solo enemigo es demasiado y cien amigos son pocos
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Cuando no se puede segar, se espiga.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Pájaros de un mismo plumaje vuelan juntos.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
No se puede sopear con gorda, ni hacer taco con tostada.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.