Una abeja vale más que mil moscas
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
El que mucho habla, poco acierta.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Ese no pega ni un timbre.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Dame pan y dime tonto.
Continua gotera orada la piedra.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Casa hecha y mujer por hacer.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
Cierre la boca que se le entra una mosca.
Día de agua, taberna o fragua.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Dios, si da nieve, también da lana.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Al mal tiempo, buena cara.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
Cerrado a cal y canto.
De un árbol, una rama y mejor desgajada.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
El sabio calla, el tonto otorga.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Qué es una raya más para el tigre.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Una cosa es predicar y otra distinta dar ejemplo.
El conocimiento llega a través de la práctica.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Domingo, domingo, día de pingo.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
O Corte o cortijo.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Cada cual a lo suyo.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Al principio y al fin, Abril suele ser vil.
Amor y vino, sin desatino.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
A ruin, ruin y medio.
Ojo al parche.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.