A otra puerta, que ésta no se abre.
Harto da quien da lo que tiene.
El hábito es una camisa de hierro.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
Fácil cosa es pensar y difícil lo pensado dejar.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
De sabios es cambiar de parecer.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
A mucho amor, mucho perdón.
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
Hoy te lo dice tu amiga.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Gozo que no se comunica, se achica.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Lo comido por lo servido.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Lo que no conviene no viene.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Oveja de todos, cómenla lobos.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Como buscar una aguja en un pajar.
Hacer ruido, para sacar partido.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Una abeja vale más que mil moscas