Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
La ignorancia es pasajera, el conocimiento es perdurable.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
Mucho ruido y pozas nueces.
A mucho vino, poco tino.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
No escupas contra el viento.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
El que no tiene cabeza, tiene que tener pies.
Un "quizá" no dice nada.
Quien desprecia, comprar quiere.
La experiencia es a veces dolencia.
Después de comer, ni vino, ni mujer.
Con el mismo cuero las correas.
Es fácil esquivar la lanza, mas no el puñal oculto.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Cosa que mal no puede hacer, no puede hacer bien.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Caballo chiquillo, siempre potrillo, caballo grande aunque no ande.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
El poeta nace y no se hace.
Nunca bailes en una barca pequeña.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
Ayunar, o comer truchas.