El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
Por una alegría mil dolores
Para enero, oliva en el brasero.
De una espina, nace una rosa.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
La excepción confirma la regla.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Nadie se alabe hasta que acabe.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Favores harás, y te arrepentirás.
Si no caminas hoy, tendrás que correr mañana.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
Cojo con miedo, corre ligero.
A buena confesión, mala penitencia.
Más aburrido que mico recién cogido.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Hay que darle tiempo al tiempo.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
Una retirada a tiempo es una victoria.
Deuda pagada, otra empezada.
Al maestro, cuchillada presto.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
Aceite de oliva, todo mal quita [usado en emplasto].
A grandes penas, pañuelos gigantes.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
Una cena sin vino, es como un día sin sol.
En San Antonio cada pollita pone huevo
La prisa es la madre de la imperfección.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Desde que se inventaron las excusas todo el mundo las usa.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Qué bien se trilla fuera de la parva.