Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
El que venga atrás que arree.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Buena es la costumbre en el bien.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
El vino hace buena sangre
Pan con pan comida de tontos.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
Campo florido, campo perdido.
Hay que sufrir para merecer.
Donde entra la cabeza, entra la cola
Amor y vino, sin desatino.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
A caballo grande, grandes espuelas.
Boda y cofradía, no es para cada día.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Para ser buen viejo hay que haber sido buen joven.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Guarda bien: pero no tanto que no halles lo guardado.
A quien le dan pan que no coma.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Dejadle correr, que él parará.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
De todos los santos a adviento, mucha lluvia y poco viento.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Remo corto, barca pequeña.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Una y no más Santo Tomás.
Un indio menos, una tortilla mas.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Tanto ganado, tanto gastado.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Cada altar tiene su cruz.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Ama a tu amigo como a ti mismo
La obligación es primero que la devoción.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Vaca ladrona no olvida el portillo.