Oye primero y habla postrero.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
La viña y el potro, criélos otro.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
El más cuerdo, más callado.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Ver para creer.
A donde va encuentra un problema
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Bocado comido no guarda amigo.
A la vejez, dinero y mujer.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
Casa cerrada, casa arruinada.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Labrador, trabaja y suda que Dios te ayuda.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
El que se brinda se sobra.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
El burro adelante y la carga atrás.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
Llegar a la capada.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Cada cual mire por su cuchar.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Si en el sexto no hay perdón, ni en el noveno rebaja, ya puede el Señor llenar el paraíso de paja.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.