Es mejor el amo temido que el despreciado.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Da y ten, y harás bien.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Frijoles con coles, pedos a montones.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Ama el sol, el que tiene sombra
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Palabra de boca, piedra de honda.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
Está mal pelado el chancho.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Toma y daca.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Cada mochuelo, a su olivo.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
No hay como la casa de uno
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Nunca falta Dios a los pobres.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
A otro perro con ese hueso.
A quien vela, todo se le revela.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.