Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Calienta más el amor que mil fuegos
Buscar los tres pies al gato.
No cuentes los pollos antes de incubarlos.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
No hay mejor maestra que la experiencia.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Quien fracasa con frecuencia, va ganando en experiencia.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
No agarres la cola del leopardo, pero si la tienes, no la sueltes.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
Amigo que no da, poco me importa ya.
La felicidad no es cosa de risa
El dolor es antiguo
Mientras no haya viento, el árbol no florecerá.
Tal padre, tal hijo.
Una sola vez no es costumbre.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Jinca la yegua.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
Viejo que buen vino bebe, tarde muere.
Nada contra la corriente.
Hay miles de miserias en un solo amor
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Buena es la pelea ganada, pero es mejor la evitada.
Un garbanzo no hace puchero, pero ayuda al compañero.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Lo que siembras cosechas.
Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Piensa mal y acertarás.
Atrás viene quien las endereza.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
Mal duerme quien penas tiene.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Bien y pronto, solo lo intenta algún tonto.