Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Al loco y al aire, darles calle.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Buena vida si refrenas tu ira.
Si un problema tiene solución,no hace falta preocuparse.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)
El tiempo todo lo amansa.
Aprovecha el tiempo bueno, ya que el malo se mete solo.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Variante: Buena es la tardanza, que hace la carrera segura.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Anda despacio si quieres llegar lejos.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Cuando hay sospechas, haya cautela.
La bondad, quien la tiene la da.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Una respuesta amable mitiga la ira.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Tiempo pasado siempre es deseado.
Necio que calla por sabio que pasa.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
No hay hombre tan bravo que el tiempo no haga manso.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
El perezoso siempre es menesteroso.
Confía en lo que ves
Escribir despacio y con buena letra.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
A buena mujer, poco freno basta.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
El tiempo no perdona a nadie.
La esperanza es lo último que se pierde.
No se pierde lo que se dilata.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
La confianza en la vida se encuentra cuando el espíritu se siente profundamente tranquilo
La esperanza es la última en morir.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
Quien vengarse quiere, calle y espere.