Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
La ventura es paño que poco dura.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Un corazón tranquilo es la vida del cuerpo
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Más vale maña que fuerza.
Enójate pero no pegues.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Lento pero seguro.
La experiencia es a veces dolencia.
Dar la callada por respuesta.
Para alcanzar, porfiar.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Barájamela más despacio.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Pecado callado, medio perdonado.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Breve habla el que es prudente.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
Bestia alegre, echada pace.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Escucha en el silencio y serás sabio.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Apúrate despacio, sin prisa y sin pausa, y cuando llegues a la cumbre de la montaña, sigue subiendo.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida.