El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
El tiempo es un remedio que todo lo cura.
El tiempo todo lo amansa.
En carrera larga hay desquite.
En la tardanza está el peligro.
Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
Espera que llene la mar, para entrar al canal.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Esto no termina hasta que se acaba.
Estoy con la espada pendiendo sobre mi cabeza.
Garrapata en lana, si no muere hoy morirá mañana.
Gota a gota, la mar se agota.
Hablara yo para mañana.
Hacer de tripas corazón.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles. e Hasta que el cuerpo aguante.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Hay que esperar que las aguas retornen a su nivel.
Hay que hacer de tripas corazones.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
Hoy que puedo lo haré; que mañana, no sé si podré.
Írsele a uno el santo al cielo.
Las dilaciones son peligrosas.
Las grandes penas no se quejan.
La soga se rompe por lo más fino.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Llegar al humo de las velas.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Lo que se aplazó, casi siempre se malogró.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
Los sinsabores ajenos, de lejos se sienten menos.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
Mándame las flores cuando aún pueda olerlas.
Más envejecen las penas que las canas.
Más fácil es caerse que levantarse.
Mejor es resignarse que lamentarse.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
Muy pronto te cansados y en un año te amansarás.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.