Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Con paciencia y con saliva el elefante se la metió a la hormiga.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Tener tiempo libre conlleva muchas ventajas
El tiempo es oro.
Obra hecha, dinero espera.
La comprensión siempre llega más tarde.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Donde se pace, que no donde se nace.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Mucho ayuda el que no estorba.
A la virtud, menester hace espaldas.
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Fue tanta la insistencia, y tan poca la resistencia.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
El caracol donde nace, pace.
Panza llena, quita pena.
Buena madera, buen oficial espera.
Tiempo dormido, no es tiempo perdido.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Esposa prudente es don de Dios.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Hay que poner remedio a tiempo.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Más vale tarde que nunca.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
La esperanza no llena la panza.
Dios no espera año para castigar.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
De la esperanza vive el cautivo.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
Dar tiempo al tiempo que no se ganó Zamora en una hora.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
En el medio está la virtud.
El tiempo lo arregla todo
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
La confianza da asco
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
La virtud es de poco sueño.
No te acostumbres a lo que no dure.