Confesión hecha, penitencia espera.
La esperanza mantiene.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
El que anda en silencio, cazar espera.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
A quien espera, su bien llega.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Date prisa, pero no corras.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
A gran prisa, gran vagar.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
La buena vida no quiere prisas.
Tranquilidad viene de tranca.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
No hay dicha, sino diligencia.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
El tiempo todo lo cura
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Ver y no tocar, se llama respetar.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
A misa, no se va con prisa.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Lo difícil lo hacemos para pronto, lo imposible nos tardamos un poquito más.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.