Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
La venganza es un plato para tomar frío.
Pronto y bien no hay quien.
Amar y saber, todo no puede ser.
Es mejor estar bien parado que estar bien estacionado.
Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
Sufro y callo, por el tiempo en que me hallo.
El agradecido no olvida el bien recibido.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Estas matando el tiempo, no sabes que el tiempo es quien te esta matando a ti.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
El que no ayuda, estorba.
Espera debajo al que está arriba, caerá.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
La curiosidad anda en busca de novedad.
Mal largo, muerte al cabo.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Consejo tardío, consejo baldío.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Hay desgracias con suerte.
Amor con amor se paga.
El ojo quiere su parte
El mal que no tiene cura es la locura.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
El maestro sabe lo que hace.
El saber no ocupa lugar.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
Casa ordenada, casa salvada.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
Las penas con pan son buenas.
Hay que tener los pantalones en su sitio.