La mujer rogada y la olla reposada.
Para sabio Salomón.
Después de estirar la pata, de nada sirve la plata.
Una montaña se escala en etapas, las propiedades se adquieren en etapas, y a la sabiduría se llega en etapas.
A caballo que se empaca, dale estaca.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
De suerte contentos, uno de cientos.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
No hay herida que no sane que no sea de otra manera que con el tiempo.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
A confesión de parte relevo de prueba.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Agua y sol, tiempo de requesón.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Una buena acción es la mejor oración.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
Agua tibia, media vida.
Darle a uno mala espina.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Antes de tener la fuerza, tienes que tener la leyenda de la fuerza.
Guarda bien: pero no tanto que no halles lo guardado.
El que mucho ofrece, poco da.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
La fuerza no es un remedio
En la variedad está el gusto.
Nada necesita quien tiene bastante.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
Cada palo que aguante su vela.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Paralelo corriendo, tierra encontrando.