Quien no arrisca, no aprisca.
Si tu problema tiene solución, ¿por qué te preocupas? Y si no la tiene? ¿por qué te preocupas?
Más vale callar que con borrico hablar.
Donde hay duda hay libertad.
Jornada emprendida, medio concluida.
El sabio calla, el tonto otorga.
Una buena acción es la mejor oración.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
Buena vida, padre y madre olvida.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
El corazón del justo, piensa para responder.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
Es ligero el tiempo y no hay barranca que lo detenga.
En camino largo, corto el paso.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
La suerte no es para quien la busca.
Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Buena compañía, Dios y Santa María.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Agua tibia, media vida.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Para prosperar, madrugar.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
De tal palo tal astilla.
No hay herida que no sane que no sea de otra manera que con el tiempo.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
Es más fácil hablar que saber guardar silencio.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Bueno es pan duro, cuando es seguro.