El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
El amor es como la sombra: sobre la montaña, es inútil buscarla; en el agua, no teme la humedad; en el fuego, no tiene miedo de quemarse.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Estar como un gallo en paté.
El mal comido no piensa.
Al albéitar, no le duele la carne de la bestia.
Cuatro ojos ven más que dos.
Un padre puede mantener diez hijos, diez hijos no pueden mantener a un padre.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
La fantasía es la droga de la mente
El sol de Marzo, da con el mazo.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
Almendro de enero, no llega al cesto.
Cuando te dieren el anillo, pon el dedillo.
La fuerza mas grande del hombre radica en el corazón.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
Al que le pique, que se rasque.
De una espina, nace una rosa.
Nunca serás amado si solo piensas en ti mismo
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
La mala hierba, presto crece.
La verdad sale en boca de los niños.
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
Mientras un hombre no tiene la cabeza cortada, nada está completamente perdido en él.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
Dulce y vino, borracho fino.
Con los años viene el seso.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
No tienes dedos para el piano
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.