No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
Chica es la aguja, y se halla si bien se busca.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
El que las sabe, las tañe.
Despedida de borrachos.
La alegría es el mayor bien de la vida.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
El que no madruga con el Sol no goza del día.
Nadie se muere en la vispera.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
Hoy en día, ya no respeta, ni el pájao a la escopeta.
Más doblado que carpa de camión.
Cuando el elefante y el caballo se ahogan, el asno pregunta si el río lleva mucho agua.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
El que paga mal, paga dos veces.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Los pesos y los pesares, en algo son similares.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
Cuando el león envejece hasta las moscas le atacan.
Son más los días que las alegrías.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
La mejor forma de salvar la vida es corriendo.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Ramos mojados, ésos mejorados.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
De la carta al timón, al revés la corrección.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
La fruta madura se cae sola.
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
No cambies de caballo, cuando estés cruzando un río.
Los duelos con pan son menos.
Quien sube como palma baja como coco.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
Escoba nueva, barre bien.
Honra merece el que a los suyos se parece.