La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
El sueño es media vida y la otra media la comida.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Debo, no niego; pago, no tengo.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
El que manda, no se equivoca, y si se equivoca, vuelve a mandar.
No conviertas en amigo al que has vencido
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
A misa temprano nunca va el amo.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
No hay cosa que no tenga su contra.
Más vale una imagen que cien palabras.
El más excelso conquistador es el que vence al enemigo sin descargar ningún golpe.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Al hombre mayor, dale honor.
El hablar es plata y el callar es oro.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Si el hombre se lanza a buscar el éxito en la ejecución de un momento, lo anula.
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Capa de pecadores es la noche, señores.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
A buen amo, mejor criado.
Si te pica un alacrán, encuentra una pala y vete a acostar.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
Al que tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
Pintada en los WC.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Te quiere bien quien te pone casa en Jaén.
La mujer en el hogar es reina a la que hay que amar.
Al asno lerdo, arriero loco.
Primero es Dios que todos los santos.
La religión cala siempre en los estratos pobres
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Es mejor empezar en la noche que no empezar.