Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
La oprtunidad la pintan calva.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
Hay que saber nadar y guardar la ropa.
Prueba primero al amigo, antes de buscar su abrigo.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
Penas amargas, son menos largas.
Jugar al abejón con alguien.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
La pintura y la pelea desde lejos me la otea.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Bien se está San Pedro en Roma, aunque no coma.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Estudiante que no estudia, en nada bueno se ocupa.
Cada mozo lancee su toro.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Primero la firmita y luego la camita.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Hacer un hueco para tapar otro.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Voy a ir hacer un mandado.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Cuerpo sano, mente sana.
Estornudos y frailes, salen a pares.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
Los negocios hacen a un hombre y al mismo tiempo lo prueban.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Castillo apercibido no es sorprendido.
El aceite es: armero, relojero y curandero.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
El que come tierra, carga su terrón.
La que adoba no es María, sino la especiería.