Nunca te acostarás sin saber una cosa más.
Boñiga de vaca en quemadura, pronto la cura.
Hijo de gato caza ratón.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
De un cólico de vino y espinacas no se muere ningún Papa.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
Dejar lo cierto por dudoso, es peligroso.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
Habla directamente al corazón.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Más duro que sancocho de pata.
A veces la hoja se hunde pero la piedra flota.
El hablar de El Escorial, es muy largo de contar.
Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
Casa de esquina, ni la compres ni la vivas.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Mucho preito hace mendigo.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Cuando pasan rábanos, cómpralos.
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
A los enfermos, los sanos les damos saludables consejos.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Agua corriente, no mata a la gente; agua sin correr, puede suceder.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
Las flores bonitas no dan buenos frutos.
Ladra de noche para economizar perro.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
El vino abre el camino.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Sin precio no se han las mujeres.
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
La col hervida dos veces mata.
Amores nuevos olvidan los viejos.
Tentar la huevera a las gallinas
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Hoy que puedo lo haré; que mañana, no sé si podré.