La ciencia es locura, si no gobierna la locura.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Bodas largas, barajas nuevas.
Ama sois mientras el niño mama; después ni ama ni nada.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
El mal entra como loco, y sale poco a poco.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
Al engaño, con engaño.
Jurar como carretero.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
No hay año sin desengaño.
A más años, más desengaños.
Juez airado, injusto el fallo.
Cada cual en su corral.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
La felicidad es como un león insaciable
No dar ni recibir, sin escribir.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
El puente solo se repara cuando alguien se cae al agua.
Bueno es el cilantro, pero no tanto.
Acomoda el apetito a la comida y haz el traje según la talla.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
Hombre viejo no necesita consejo.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
Más vale oler a asno que a muerto.
Amigo de todos, loco con todos
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
A secreto agravio, secreta venganza.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.