Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Hacer la del humo.
Mal es sufrir, pero sufrirlo mal es mayor mal.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
El mal trago pasarlo pronto.
Un solo día de frío no basta para congelar el río a tres pies de profundidad.
Buen alimento, mejor pensamiento.
Allega, allegador, para buen derramador.
La sugestión obra.
Septiembre benigno, octubre florido.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
Dichosos los ojos que te ven.
Perro ladrador, poco mordedor.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Hambre matada, comida acabada.
Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Cólera de amantes resurgir del amor
Todo se pega, menos la hermosura.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
No te preocupes por no ser conocido. Preocúpate por ser digno de que se te conozca.
Honra sin provecho la digo pecho.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
El que con locura nace, con ella yace.
Si no te equivocas de vez en cuando, quiere decir que no estas aprovechando todas tus oportunidades.
El que primero llega, ése la calza.
A la mujer casada, el marido le basta.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Cazador con levita, quita, quita.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Desvélate por saber y trabaja por tener.