Pájaro que huye, no hace daño.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
De pena murió un burro en Cartagena.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
El buen instrumento saca maestro.
Una obra acabada, otra empezada.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
Ya muy viejo Salomón, de un niño tomo lección.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
Vale más una vieja que un pejeverde.
Nadie con su suerte está contento y todos con su talento.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
La falta de competencia, produce ineficiencia.
Hacer una montaña de un grano de arena.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Mas vale quedar hoy con gana, que estar enfermo mañana.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
No se puede estar en la procesión y repicando.
Los carpinteros dan forma a la madera; los flecheros dan forma a las flechas; los sabios se dan forma a sí mismos.
Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.
Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
Quien ha atado el cascabel al cuello del tigre, debe quitárselo por sí mismo.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
No la hagas y no la temas.
El perro viejo no ladra sin razón.
Hasta la raíz más pequeña encuentra su leñador.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
No hay fecha que no se cumpla, plazo que no se venza, ni deuda que no se pague.
Hay quien las mata callando.
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
Buen podador, buen viñador.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Las damas al desdén , parecen bien.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Costumbre mala, desterrarla.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.