La misa y el pimiento son de poco alimento.
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Tanto nadar para morir en la orilla.
Si quieres tener dinero, tenlo.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
Siéntate a la puerta de tu casa a esperar, y verás el cadáver de tu vecino pasar.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
El estudio y la experiencia, son los padres de la ciencia.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
Burro amarrado, leña segura.
Del odio al amor hay solo un paso.
Juez de malas artes es el que no escucha a las dos partes.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
Estoy hasta las manos.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Quien tiene dineros, compra panderos.
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.
Por San Martín, trompos al camino.
No hay que llevar cocos al puerto.
Un pie calzado y otro descalzo
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Maestro de atar escobas.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Tu hablar te hace presente.
El vivo a señas y el tonto a palos.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
Un solo día de frío no basta para congelar el río a tres pies de profundidad.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Es cierto que al necio la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia. Libro de Job 5:2
Trata al que no es virtuoso como si lo fuera, y se volverá virtuoso