Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
Vase la fiesta y resta la bestia.
Quien con toros anda, a torear aprende.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Cerrado a cal y canto.
Esta de mírame y no me toques.
Con una despensa llena, se guisa pronto una cena.
Quien no se arriesga no cruza el río
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
Siembra temprano, poda tardío y recogerás grano y vino.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Planta eucaliptos para ti, piñeiros para os fillos e carballos para os netos. Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
Con agua de malvavisco, se cura hasta el obispo.
Quien tiene buen huerto, cría buen puerco.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Con la tripa vacía, no hay alegría.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
La vida del puerco, corta y gorda.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
No hay peor esfuerzo que el que no se hace.
Es mejor deber dinero y no favores.
A enfermo de encontrón, medicina de trompón.
Cuando llegues a la última página, cierra el libro.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Lo poco es poco, pero nada es menos.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Conquistada la madre, segura está la hija.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
Ponerse la tapa en la cabeza
Del mal manjar, un bocado nomás.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Trabajar el campo es duro, pero más dura es el hambre.
Caridad contra caridad no es caridad.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
El vino comerlo, y no beberlo.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Quién dijo pereza, dijo pobreza.
Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.