Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Es mejor deber dinero y no favores.
Pascua pasada, el martes a casa.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Como te cuidas, duras.
Llegar y besar, suerte es singular.
Cuenta errada, sea enmendada.
De buena casa, buena brasa.
Aunque la bolsa esté exhausta, el día de gastar se gasta.
A enfermo de encontrón, medicina de trompón.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Moza franca, bien juega el anca.
Amor no quita conocimiento.
A persona lisonjera no le des oreja.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Haz el mal y guárdate.
El que da, recibe.
La que ha sido campesina, ni con guantes se pone fina.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
Loro viejo no da la pata.
Saber cuantas púas tiene el peine.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Por San Martín, siembra el ruin, y la vieja que lo decía ya sembrado lo tenía.
La verdad es de un solo color
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Dibujar una serpiente añadiéndole patas.
Si el fríjol está maduro, el pedo ya está seguro.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
Quien un día fue picado por la vibora, siente temor a una soga enroscada durante diez años.
A buen comedor, quitárselo de delante.
Un amigo vale cien parientes
De lo que no sabes, no hables.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.